Sobre la mesa, los 30 vinos habituales, casi todos –con una ъnica excepciуn— procedentes de la muy valorada cosecha 2004. A pesar de ello, la impresiуn global de los catadores al final de la cata fue de cierta decepciуn; hubo, es cierto, vinos de calidad destacable –una decena— pero tambiйn otros muchos de una correcciуn lindante con lo impersonal que dejaba insatisfecho el espнritu.
El vino mejor valorado de la cata fue Darien Reserva 2004, de Bodegas Darien, un vino moderno, complejo, intenso, un tanto duro aъn, que viene a confirmar la excelente impresiуn que ya nos causу su crianza 2005 en la primera de esta serie de catas y que convierte a esta casa en una bodega a seguir con atenciуn. Tras йl, un clбsico renovado, Marquйs de Murrieta Reserva 2004, de Marquйs de Murrieta, un vino de gran personalidad, con muchos matices en nariz, que incluso ocultan la potente frutosidad que luego se muestra generosa en boca y que tambiйn precisarб de alguna paciencia para redondearse plenamente, y Bodegas Palacio Reserva Especial 2004, de Bodegas Palacio, el vino estrella de esta casa tambiйn centenaria, que ofrece un vino serio, con clase y completamente puesto al dнa.
Tambiйn interesaron a los catadores Cune Reserva 2005 (muestra), un adelanto del vino que estarб en el mercado prуximamente, que mostrу finura y una notable armonнa, en la buena lнnea que hemos observado en los ъltimos catados de esta firma, Caecus Reserva 2004, de Pago de Larrea, una pequeсa bodega familiar de Elciego, poseedora de un magnнfico viсedo cuya producciуn vendнan hasta hace bien poco tiempo y que ahora dedican a elaborar vinos como йste, e Ysios Reserva 2004, de Bodegas Ysios, que con este vino –que se muestra algo cerrado aъn en estos momentos, pero al que se adivina un notable potencial— nos demuestra que tras su atrevida arquitectura se esconden agradables sorpresas.
Menciуn destacada merecen tambiйn Cosme Palacio y Hermanos Reserva 2004, Contino Reserva 2004, Valserrano Reserva 2004 y Castillo De Sajazarra Reerva 2004, que completaron la nуmina de destacados.
Los vinos que decepcionaron –en mayor o menor grado—, lo hicieron fundamentalmente por transmitir la sensaciуn de que no estaban concebidos para soportar y digerir la larga estancia en madera que requiere la menciуn 'reserva'; la situaciуn actual, con un parque de barricas mucho mбs joven que antaсo, requiere que el vino estй dotado de una buena estructura y respaldado por un buen contenido frutal, ya que de no ser asн, la madera acaba dominando en exceso y restando placer a su degustaciуn.
No faltaron tampoco en esta ocasiуn los damnificados por el corcho: Barуn de Oсa Reserva 2004 y Finca Valpiedra Reserva 2004.